|
escrito por Monografico.net
|
|
Ante la pregunta: “¿Pintas?”, Mark responde que no es él quien usa el pincel, sino un mono mágico que le visita por la noche…
Mark Ryden consigue entrar en la mente de un niño y describir lo que ve: un mundo perdido, sin una jerarquía lógica, donde las ideas y los objetos son tratados por igual. Tal informalidad explica totalmente la accesibilidad de su obra. Mark puede controlar lo indomable en un contexto convencional y delimitado, creador de obras disparatadas, revisitando la historia del arte, explora una nueva tendencia que podríamos calificar de surrealismo moderno. |